Poda para transformar vaso en espaldera

Poda para transformar vaso en espaldera

A la hora de podar el vaso, podar en pulgares y dejar un sarmiento largo, bien agostado y con dirección vertical. A éste le quitaremos todas las yemas menos tres en la parte final a unos 60 ó 70 cm. del suelo, esta altura la determinará el primer alambre de la espaldera, y a él atamos el sarmiento o lo reforzamos con un tutor.

Cuando brote la planta se tumbarán los dos mejores brazos de las tres yemas que habíamos dejado y se suprime el que no nos convenga. Al año siguiente se poda dejando en los brazos tumbados yemas que apunten hacia arriba y espaciadas, normalmente habrá que quitar una sí y otra no, y se van suprimiendo brazos y pulgares de la parte del vaso, este año de tal manera que la vid siga equilibrada en producción respecto de los años anteriores.

La tercera poda consiste en dejar establecidos los pulgares definitivos y cortar todos los brazos que queden en la parte inferior. Esta operación es a la vez angustiosa y delicada porque estamos desaciéndonos de una planta que seguramente hemos visto crecer y hemos vendimiado muchos años y por otra parte con heridas tan grandes se hace obligatorio el uso de sellantes que prevengan de enfermedades igual que vemos en las ciudades cuando podan los árboles de nuestras calles.

La poda que toca ahora es en doble cordón, por ejemplo, dejando los pulgares que permita el vigor de la planta según nos diga la experiencia de los años anteriores.

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